Prácticas saludables para evitar el cancer

El riesgo de padecer cáncer es un hecho del que nadie está exento. Sin embargo, existen ciertas prácticas saludables que, aunque no aseguran que no se vaya a contraer esta enfermedad, sí pueden ayudar a prevenir que aparezca o a disminuir los niveles de riesgo. Esto, unido a los avances tecnológicos en materia anticancerígena y nuevos tratamientos, suponen un paso de gigante para combatir esta enfermedad.

Llevar una dieta equilibrada. El comer de manera saludable es una excelente manera de prevenir la aparición de tumores malignos. Tal y como anunció la OMS recientemente, el consumo excesivo de carnes procesadas favorece la aparición de células cancerígenas. Una dieta basada en verduras, legumbres y frutas con el consumo ocasional de carnes blancas y rojas así como pescado fortalece el sistema inmunológico preparándolo para combatir sustancias cancerígenas.

Práctica de actividades deportivas.

Realizar ejercicio frecuentemente mantiene el sistema cardiovascular activo y fomenta la limpieza de la sangre, expulsando más rápidamente los agentes bacterianos de nuestro organismo de manera natural.
Evitar el consumo de alcohol y tabaco.

Ambas sustancias, tal y como apunta el equipo de patólogos y oncólogos, “constituyen el 22% de las causas de cáncer. Uno de cada cinco tumores malignos se desarrollan como consecuencia directa del consumo de alcohol y tabaco”, aseguran los facultativos.

Polución.

El estar expuesto a ambientes con altas cantidades de polución, constituyen entre el uno y el cuatro por ciento de los tumores. Es lo que la OMS ha denominado la contaminación ambiental es decir, el alto porcentaje de dioxinas o aflatoxinas en el suelo, agua y en algunos alimentos.

El sol.

Es el principal agente que favorece el desarrollo de los cánceres de piel siendo el verano cuando más riesgo existe ya que los rayos del sol actúan con mayor agresividad. El uso de cremas solares con alta protección no solo cuando se realicen exposiciones directas sino también continuadas previene la aparición de células tumorales.

La radiación ionizante.

Son las técnicas empleadas en determinadas pruebas médicas de imagen. Si no es absolutamente imprescindible, es mejor no realizar este tipo de pruebas en niños y adolescentes.

Infecciones.

Personas que han sufrido el Virus del Papiloma Humano o la Hepatitis B y C están más expuestas a la aparición de cáncer de cuello de útero e hígado respectivamente. Estos pacientes deberán realizarse revisiones periódicas.

Pero el mejor consejo es la observación. Es importante explorarse el cuerpo periódicamente en busca de factores anómalos

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